Un libro verdaderamente abierto.
Soy de los que prefieren escribir y esconder la mano. No me gusta hablar de mis escritos con otros que no sean los amigos más cercanos. Esto, por varias razones: la timidez que me es natural; el deseo de preservar la magia de un escrito; la convicción de que lo que tenía que decir lo dice el relato; la seguridad de que no soy un erudito; y, muy en especial, la aspiración de ofrecer lo que hago y dejarlo abierto a interpretaciones.
En pocas palabras, cobardía.
Además, soy un aprendiz, y se aprende más observando que hablando.
Pero no puedo contener en estos días una actitud más abierta y temeraria, que no sé de dónde viene. Tal vez es el resultado de una aceptación (quizás temporaria) de quien soy, con todos los defectos, virtudes y enredos incluidos. Por eso he puesto aquí mi nombre y descartado el seudónimo. Y estaba en la mejor disposición de decir que sí cuando se me invitó a un evento que reunirá, en mi país adoptivo, a escritores de mi país natal.
La invitación viene de buena fuente. José Carvajal, un periodista y escritor que conocí hace más de una década en Nueva York y que por años ha editado el portal literario de Librusa, está al frente de la Seccional de la Florida del Colegio Dominicano de Periodistas que organiza esta Primera Feria del Libro Dominicano. La feria se dedicará al escritor René Rodríguez Soriano, un tipo muy sencillo con quien comí mangú y compartí algunas impresiones hace unos meses. Acaba de ganar un premio de novela en República Dominicana. Tras seguir sus vueltas por varios años, sé que ha sudado para ganárselo. Enhorabuena doble-erre-ese (así le llamo).
Será un honor participar, y contribuir en lo poco que pueda al inicio de este diálogo desterrado, o destierro dialogado. Aprovecho para extender la invitación a quienes estén por estos predios floridanos el próximo febrero.
Etiquetas: escritores, José Carvajal, Librusa, Primera Feria del Libro Dominicano, René Rodríguez Soriano, República Dominicana



