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Navidad, navidad, navidad... Ya llegó la navidad.

Es esa época de luces y colores. De cánticos apacibles y dulces melodías. De historias llenas de magia y fe en la bondad de los seres humanos. Es tiempo de fiesta.

Todo ello es la fachada de algo menos sublime: el consumismo que es santo y seña de nuestra cultura global.

En algunas partes del mundo hay una bonanza. Artículos de lujo, como las televisiones de pantallas de plasma o los últimos modelos de los videojuegos en boga, desaparecen de los tramos. En otros lugares del mismo “mundo cristiano” se celebrará como se pueda.

¿Qué tiene todo eso que ver con el mito cósmico que se conmemora en Navidad? Está la tenue conexión con los Reyes Magos, su oro, su mirra y su incienso. ¿Serían tan sabios? Pero, más que nada, la navidad contemporánea es un triunfo del mercadeo masivo. Un arboricidio sin compasión.

Estas reflexiones se caen de la mata, aunque a la vez se pierden en el facilismo de las fiestas. La Navidad, el auténtico alumbramiento y nacimiento de un espíritu renovador, tiene muy poco que ver con todo ello.

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En este país quieren enseñar a la gente a regalarle a todo el mundo, a gastar el sueldito en todo lo que brille.


a mi no me nace regalar porque hay que regalar.

Ciao

Tienes razón, pero esta noche he de estar alegre para ir con mis hijas a la cena familiar. Yo en mi infancia tuve una madre especialista en amargar estas fechas y quiero que con consumismo o no, mis hijas tengan recuerdos vivos y divertidos. Estos días son de expresión de buenos deseos entre la gente (mirado con suficiente escepticismo) y hasta el vecino más cetrino te dedica una frases amables. No significa nada, pero nos ponemos más sensibles (y depresivos). Es la dualidad de la navidad. Eso sí, no pienso participar en el derroche colectivo.

Saludos. Me perdonan el sarcasmo, pero es que la navidad saca a relucir lo mejor de mi.

Baakanit -- Es navidad. Suelta los dólares mohosos que llevas en los bolsillos y dáselos a las grandes cadenas de tiendas. Anda, no seas malito, ayuda a la economía (de sus dueños)... ¡Tralalalalá, trala, lalá!

Joselu -- Pues claro, tenemos tan escasos deseos que puedan decirse buenos el resto del año que tuvimos que ponernos de acuerdo para que en esta semana los tengamos y los pongamos en exhibición. Hasta yo, defensor autodesignado de Ebenezer Scrooge, puedo ver eso.

Oremus.

Víctor,
no saques tu sarcasmo por tan poco. Estoy con Joselu: hay que extraer lo bueno que haya en cualquier sitio, que casi siempre lo hay. Las tiendas venden, sí; las desigualdades parecen más grandes, también; pero hay que estar alegre porque alguna gente, como las hijas de Joselu, lo espera y ellas lo merecen; y porque las cosas están más o menos igual, pero no mucho peor; y porque si hacemos un regalo que sea con el corazón no por estar obligados; y porque vivimos; y porque, a pesar de todo, no hemos logrado acabar con nosotros mismos; y porque aún nos gustan las sonrisas de los niños; y porque aún temblamos de emoción ante un beso; y..... ¿os parecen pocas cosas para sonreír?.
Y a ver si logramos comprar algo menos.

Y por cierto: ¡Feliz Navidad!

Como todo, tiene su parte negativa, pero lo lindo es mirarlo con ojos de positivismo y alegría.

Fue lindo haber compartido contigo en el 2006 a través de la blogosfera. Aunque a la distancia, sentí tu grata cercanía. Espero que disfrutes mucho los días que faltan por terminarse el año. Te deseo un excelente 2007 lleno de felicidad y logros.
Un abrazo y un besito!

Victor Manuel, dejando de un lado todos los abusos de esta época y concentrándome un poco en las cosas positivas y en la ternura que se me despierta en estos dias para recordar, vengo a desearte una muy feliz navidad en unión de tu familia y personas que amas.

Una sonrisa amigo, por las buenas intenciones, por la gente de buena voluntad que existe y nos ayuda en nuestros proyectos diarios, por esas pequeñas grandes cosas que nos ayudan a seguir adelante.

Un abrazo, de corazón.

el sentido real de la navidad se esta perdieno....en esta ultima...podemos darnos cuenta de eso...ojala..pudiera retomarse nuevamente

Gracias por los buenos deseos, y por sus aportes. Ahora puedo cantar, con cierta gracia: Navidad, navidad, ya pasó la navidad.

¡Qué alivio!

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